El mambo dio paso al cha-cha-cha en los años cincuenta. Combinando la estructura melódica de la charanga francesa con los nuevos elementos procedentes del mambo, fue Enrique Jorrín quien llamó por primera vez cha-cha-cha a una de sus composiciones, realizada en el año 1951. Cassi todas las agrupaciones del momento adoptaron este ritmo y lo pusieron de moda rápidamente. Su máximo apogeo fue en 1955, sólo duró dos años, pués comenzó el declive en 1957. Después de haber seguido durante muchos años una senda común los músicos de jazz y los latinos, el camino se vió truncado con la decadencia de la moda latina.
El cha-cha-cha es una composición con desplazamiento de acentos y cambios rítmicos más lento y balanceante que el mambo. Durante aquellos dos años su éxito fue parecido al del mambo.
El cha-cha-cha es un baile tropical con una gran difusión dentro del baile de salón. Su ritmo hace que las figuras resulten relativamente fáciles, por lo que no es un baile demasiado complicado.
El cha-cha-cha deriva del mambo. Por ello, todas las figuras del mambo se pueden hacer en el cha-cha-cha. Sin embargo, no todas las figuras del cha-cha-cha se pueden aplicar al mambo, ya que la unidad básica de aquel consta de dos pasos más que la de este.